| Una obra clásica para los jóvenes de corazón.
Es una de las obras clásicas de la literatura infantil, al igual que Alicia, Peter Pan o Pinocho, y la historia es también muy recordada por aquella versión musical de la película del mismo título, donde Judy Garland hacía de la pequeña Dorothy.
Dorothy vive en las grandes praderas de Arkansas con sus tíos, granjeros, pero un ciclón levantará la casa de madera con la niña y su perrito Toto y les llevará al territorio de los Munchkins, habitantes del poblado.
Después la pequeña niña salva a un espantapájaros, singular personaje que será su primer acompañante de ese grupo tan peculiar junto al león cobarde y el leñador de hojalata que va atravesando el campo de las amapolas venenosas, el castillo de la bruja malvada y sus monos alados.
Cuando llegan a la Tierra de Oz, su mago no es un hechicero, sino un pequeño hombrecillo con una cierta sabiduría y unos cuantos trucos tecnológicos. Los caminantes se sienten desencantados ante esta visión. Pero no han de preocuparse porque ya llevaban dentro aquello que habían ido precisamente a buscar: un cerebro, el Espantapájaros; un corazón, el Leñador de Hojalata y valor, el León Cobarde. En cuanto a Dorotea, la niña encontrará al instante el camino a casa.
Un cuento de hadas lleno de imaginación, aventuras y valores positivos. |